image

06-09-10

Missing you. A place to bury strangers.

A place to bury strangers, el trío de Brooklyn a menudo descritos como “la banda mas ruidosa de NY” (the loudest band of NY). Y la neta es que si son re-cañeros, tienen harta prendidez, mucho power. Se ha hablado tanto de ellos, que si tocan noise-rock o space rock, que si revival del pos-punk, que si del shoegaze, o mejor dicho nu-gaze porque son nuevos pero con sonidito retro, que si neo-psychodelia. Que si el vocalista canta como los Jesus and Mary Chain, que si suenan a MBV, con influencia del Pornography de The Cure o lo primero de Ride, tocando a la Gang of Four con elementos de Sonic Youth por The Birthday Party… No mames… Y si realmente es cierto, que buena mezcla se rifan ya que todas estas bandas tienen un lugar muy especial en mis listas de itunes. Es como juntar los mares con los ríos…. Pero que mas da descubrir su misterios, delatar sus influencias, balconear su tributos, así son chidos y así me gustan un chingo… Que lastima que no los pude ir a ver en vivo hace dos semanas en el Heaven, ya ni quise leer las reseñas. Y es que casi sin darme cuenta y sin remordimiento de culpa, hasta el slogan este blog es la traducción del nombre de la banda, me acaba de caer el veinte. Ah y esta rolita “Missing you” que rolón, what a tunedem…

A Place to Bury Strangers Missing You Lyrics [ Edit Lyrics ]
Sew It On
Face The Fool
December’s Tragic Drive
When Time Is Poetry
And Stolen The World Outside
The Waiting (Could) Crush My Heart
Noooo

Sew It On
Face The Fool
The Tide Breaks A Wave Of Fear
And Brave Songs Disappear
The Secret Voice Of Dawn
This Last Time
Raise My Eyes
Noooo

You’ll Taste It
You’ll Taste It
When You Die (4x)

The Right Words
When You Die
The Right Words
When You Die

Sew It On
Face The Fool
The Mirrors Lie
Those Aren’t My Eyes
Destroy Them
Raise My Hand
Reflects In Savage Shards
A New Face, Soul Reborn
Noooo

You’ll Taste It
You’ll Taste It
When You Die (4x)

The Right Words
When You Die
The Right Words
When You Die

01-24-10

Yin and Yang, Love and Rockets. El minuto 2:54 de nuestras vidas

A veces las analogías sirven para entender una situación que de otra forma no comprenderíamos. Por ejemplo, esta rola que tanto he escuchado en las últimas semanas se podría comparar con mi vida es estos momentos. Pero eso no lo supe hasta que mi amiga la Chispilla, muy intuitivamente, después de tantas veces que le repetí obsesivamente, ese minuto y ese segundo de la canción, me dijo: “es que estamos en el minuto 2:54 de nuestras vidas”.
Esta es una de esas rolas que desde que empieza te gusta, te emociona y te invita a dejarla pasar, después de un tiempo se te olvida que esta ahí, por lo general se queda de fondo mientras las actividades del momento continúan, alistarse para salir al trabajo o a la escuela, preparar el desayuno, lavarse los dientes, movimientos inconscientes y rutinarios… mientras tanto la rolita sigue sonando, te ha atrapado, te ha enrollado en su secuencia cíclica y ha ido evolucionado sin darte cuenta, hasta que repentina y sigilosamente se hace notar otra vez, porque en ese minuto y en ese segundo algo pasa, hay un cambio, una pequeña transformación, podría pasar por algo sutil, la voz es diferente, la letra dice algo que no tiene mucho sentido (o si) “alcohol is your yoga baby”, la guitarra deja de sonar, la batería se consolida y el bajo se enfatiza para llamar tu atención, te hace parar por un momento y dejas de hacer todo aquello que estabas haciendo automáticamente para escucharla, se hace presente, te hace recordar que sigue ahí y que ademas ha evolucionado, pero sigue siendo la misma canción y después de unos segundos la evolución se completa, las partes se fusionan en un solo ritmo y termina.
Ahora estoy en el minuto 2:54 de mi vida, se que debo detenerme a escucharla. Gracias Chispilla por recordármelo..
Por cierto, la rola se titula “Yin and Yang (the Flowerpot Man)”. Cualquier coincidencia con la realidad es bastante relevante cuando se es tan supersticioso con la música como yo. Cuantas veces he llegado tarde a trabajar por quedarme a oír el final de una canción, pero me consuela saber que detrás de cada retraso hay una metáfora por descifrar.