02-04-10
“To Hell With Poverty”
En esta tierra donde algunos están locos y son ellos los que tienen el poder. En esta tierra en donde el resto estamos condenados por el sistema del que queremos huir y donde no queda mas que beber vino barato y esperar a que el pago llegue, otro mes mas y seguir creyendo que nos rebelamos…
“Gang of Four” con sus letras siempre sociales, siempre anárquicas, rebeldía típica post-punkesca. Un concepto que empieza con su nombre “la banda de los cuatro” originalmente el grupo de líderes del partido Comunista Chino a cargo de limpiar el nombre y las vidas de aquellos en contra de la Revolución Cultural China. Por cierto en Sìrén bāng (el grupo de los cuatro en Chino) Si significa cuatro, pero también significa muerte, por eso los chinos siempre sospechan del numero 4, o será que les trae algún mal recuerdo? Será que alguien todavía ama a Mao?
Asi nos desintegramos, bebiendo vino barato, nos iremos al infierno y con pobreza…
In my arms we shall begin
we’re not on the rocks
well there’s no charge
in this land right now
some are insane and they’re in charge
to hell with poverty
we’ll get drunk on cheap wine
to hell with poverty
the cheque arrives
it’s in the post again
to hell with poverty
the cheque arrives
it’s in the post again
in my arms we shall begin
we’re not on the rocks and there’s no charge
in this land right now
some are insane and they’re in charge
to hell with poverty
we’ll get drunk on cheap wine
to hell with poverty
12-09-09
La caída y The Fall
Lentes rotos, tobillos esguinzados, lenguas mordidas y multiples caídas (de dos a tres y sin límite de tiempo) desde el centro de huracán, el mosh pit del concierto que llevaba esperando con ansia obsesiva, contando las horas en retroceso, planeando los drinks que iba a meter de contrabando al Koko, el antro en donde finalmente tocó The Fall (La Caída).
Una tocada como debe de ser, con publico punky, una mezcla de skins, inglesitos alternativos y extranjeros locochones que para mi asombro, algunos se habían dejado caer desde tierras lejanas y otros continentes solo para ver a Mark Smith en acción.

Poquito después de que llegamos ya medio entonados y con harta energía, directo a la barra y entre esto y aquello y tal, “Talking Words” la nueva rolita de “Darker my Love”, llenó el lugar con fuerza rockera, que buena sorpresa fue escucharlos en vivo. No me extrania porque en el 2006 el Smith, en medio de una gira en Estados Unidos, después de amenazar a tres de sus músicos colegas con destapacorchos en mano provocando su repentina partida, tuvo que reclutar de emergencia a dos integrantes de Darker my Love para remplazar temporalmente a los deportados. Suceso que inspiro a la grabación del 26th Album Reformation Post-TLC en donde TLC no significa Tratado de Libre Comercio, aunque tenga el mismo mensaje, sino “Traitors, Liars and Cunts”.
Y de The Fall que puedo decir, como describir la prendidez de la banda, sobretodo del Mark que apesar de estar en sus cincuenta primaveras, como nos lo enfatizó en “I’m a 50 year old man, what you gonna do about it” sigue rockeando, punkeando y rebelándose ante todos y ante todo con su estilo único “siempre igual, siempre diferente” (como lo describía el legendario presentador de radio Jonh Peel). Sonidos repetitivos al estilo puro post-punk por ponerle un nombre, hipnotizantes, que inspiran al anarquismo y a la subversión…
En vivo, las rolas de esos vatos cargan con una fuerza extraña, casi ritualista, bajos profundos, letras sin sentido, impetuosas, cínicas, extrema derecha e izquierda, el Mark con esa pose de valemadrismo y descaro ególatra.
Y si me acordara un poco más de aquella noche, de las rolas que tocaron, si la vieja del Mark, la Eleni-ta, cantó “I’ve been duped”o no, o si el vigilante me vio rolando al azar la tella de contrabando, tal vez podría hablar más de ello; sin embargo, metida en ese trance, en medio del mosh, las caídas libres y el psykick dance-hall, no me queda más remedio que solo recordarlo como el mejor concierto de estos tiempos londinenses. Rocky! Rocky!
Bien dice el Ramonet, “Minnesota gave us Dylan, Manchester Mark E Smith”.